Conoce más sobre Nur
Con el tiempo descubrí que el cuerpo cuenta muchas de esas historias. Que aquello que no siempre podemos poner en palabras puede expresarse en él; que nuestras formas de relacionarnos, protegernos, responder y afrontar la vida tienen una historia detrás. Y también descubrí que comprender esas huellas puede abrir nuevas posibilidades.
Esa búsqueda me llevó a formarme y trabajar durante más de 15 años como Terapeuta Corporal Emocional, especialista en Desarrollo Personal Neo-Reichiano, Coach Ejecutivo y Life Coach, integrando distintas aproximaciones al trabajo corporal, emocional y al desarrollo humano. Actualmente continúo profundizando este camino desde la Psicología en la Universidad Carlemany de Andorra.
De esta experiencia nace Bio Integración Evolutiva, un método propio que integra conciencia corporal, trabajo emocional y herramientas prácticas para acompañar procesos de transformación de una manera profunda y conectada con la vida cotidiana.
Mi mirada también se ha construido desde el arte. Mi formación en actuación, dramaturgia y guion cinematográfico me llevó a explorar durante años la expresión humana, los relatos que construimos sobre nosotros mismos y la manera en que damos significado a lo que vivimos. El arte me enseñó a mirar al ser humano desde otro lugar: no solo desde lo que le ocurre, sino también desde la historia que cuenta sobre aquello que le ocurre.
Hoy, todo ese recorrido converge en una misma manera de acompañar: cuerpo, emoción, consciencia, historia y contexto.
Acompaño especialmente a mujeres en momentos de cambio, transición o búsqueda personal, creando espacios donde puedan detenerse, escucharse, recuperar recursos y volver a conectar con aquello que les da sentido. Lo hago a través de terapias individuales, talleres, cursos, entrenamientos y retiros, tanto en Chile como en distintos lugares del mundo.
También forman parte de mi camino las tradiciones ancestrales, la naturaleza y la dimensión espiritual de la experiencia humana. No como una forma de escapar de la realidad, sino como otras maneras de comprender nuestra relación con nosotros mismos, con los demás y con el mundo que habitamos.
He aprendido que no podemos elegir todo aquello que nos atraviesa, pero sí podemos aprender a escucharlo, comprenderlo y encontrar nuevas maneras de vivir con ello.
Ese es, en esencia, el lugar desde donde acompaño.
No para convertirte en alguien diferente, sino para ayudarte a reconocer quién eres, recuperar tu propia voz y descubrir qué posibilidades todavía están abiertas para ti.